Domingo 4 de noviembre de 2012

Recientemente publicado en la American Political Science Review, un nuevo estudio sobre la violencia contra la mujer realizados a lo largo de cuatro décadas y en 70 países revela que la movilización de los movimientos feministas es más importante para el cambio que la riqueza de las naciones, la izquierda, los partidos políticos, o el número de mujeres políticas.

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El estudio aparece en el último número de la American Political Science Review (APSR), publicado por Cambridge University Press para la American Political Science Association (APSA). Este encontró que en los movimientos feministas autónomos de los partidos políticos y el Estado, las mujeres fueron capaces de articular y organizarse en torno a sus prioridades como mujeres sin tener que responder a preocupaciones más generales de la organización o a las necesidades de los hombres.

Al movilizarse internacionalmente los movimientos feministas instaron a los gobiernos a aprobar normas globales y regionales y acuerdos sobre la violencia.

Los movimientos feministas fuertes y autónomos fueron los primeros en articular la cuestión de la violencia hacia las mujeres y fueron catalizadoras clave para la acción gubernamental, mientras otras organizaciones marginaban las cuestiones que se consideraban solo de importancia para las mujeres. Los movimientos fuertes comandaron el apoyo y la atención pública, y convencieron a los medios de que los temas eran relevantes para la discusión pública.

En los países que fueron más lentos en adoptar políticas sobre la violencia, los movimientos feministas usaron como palanca acuerdos mundiales y regionales para impulsar un cambio de política local. S. Laurel Weldon, co-autora del estudio, dijo: “La violencia hacia las mujeres es un problema global. Investigación desde América del Norte, Europa, África, América Latina, Oriente Medio y Asia ha encontrado tasas sorprendentemente altas de asalto sexual, acoso, trata, violencia en las relaciones íntimas y otras violaciones de los cuerpos y mentes de las mujeres. En Europa es un peligro mayor para las mujeres que el cáncer, un 45 por ciento de las mujeres europeas experimentan algún tipo de violencia física o sexual. Las tasas son similares en América del Norte, Australia y Nueva Zelanda y estudios en Asia, América Latina y África muestran que la violencia contra las mujeres existe en todas partes.”

El ámbito de aplicación de datos para el estudio no tiene precedentes. El estudio incluye todas las regiones del mundo, diferentes grados de democracia, los países ricos y pobres, y una variedad de religiones del mundo – que abarca el 85 por ciento de la población mundial. El análisis de los datos se llevó a cinco años, por lo que el año más reciente cubierto es 2005.

Mala Htun, co-autora del estudio, añade: “Los movimientos sociales conforman las agendas públicas y de gobierno y crean la voluntad política de abordar los problemas. La acción del gobierno, a su vez, envía una señal sobre las prioridades nacionales y el significado de la ciudadanía. Las raíces del cambio de las políticas sociales progresistas se encuentran en la sociedad civil. ”

Notes to Editors: ‘The civic origins of progressive policy change: combating violence against women in a global perspective, 1975-2005’ is published in the lates tissue of American Political Science Review and is available online at: journals.cambridge.org/psr For further information please contact Michael Marvin of Cambridge University Press at (001) 212.337.5041begin_of_the_skype_highlighting skype-ie-addon-data://res/numbers_button_skype_logo.png GRATIS 212.337.5041 end_of_the_skype_highlightingorby email at: mmarvin(at)cambridge(dot)org

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